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sábado, 27 de febrero de 2010

Capítulo 4: Escapar

Como sabréis, mi amigo GAUCHO es el organizador de una huelga por nuestros derechos de imagen, o al menos eso entiendo yo; así que, hasta que los bipes y su SGAE nos paguen –en huesitos claro está-, nos ponemos en huelga… por eso he tardado tanto en publicar y, también por eso solo estarán las fotos del pasado finde al final del post…

Mientras tanto os dejo con…clip_image002 la siguiente entrega de “YOGUI: Los Orígenes de los Canes”.

En nuestro último capítulo Yogui había conocido a un intrigante perro lobo que le había contado muchos misterios del Mundo Perruno y se había visto atrapado en una jaula por unos terribles hombres… ¿Qué ocurrirá después…?

YOGUI: Los Orígenes De los Canes

IV) Escapar

clip_image004¡Estaba totalmente acorralado! ¡No podía escapar!

Estaba tan triste… Así que me tumbé, y me puse a pedir perdón por todo lo que había hecho mal… De pronto… La camioneta se paró… Y los mismos hombres que me habían secuestrado, abrieron la puerta de la jaula… Pero al salir, ¡me metieron en otra caja con rejas!... Y me llevaron en la mano un buen rato…

¿Qué me iban a hacer? ¿Qué querían aquellos dos hombres?

No paraba de repetirme las mismas preguntas…

De repente, se quedaron parados… Al parecer habíamos llegado. Entonces, me fijé en un cartel que había a la entrada de la vieja casa en la que parecía que iba a entrar…clip_image006

Era una oscura imagen, en la que se mostraba a dos extravagantes “monigotes” de perros corriendo despavoridos… ¿Qué sería aquel lugar?

Al fin, entramos…

Al llegar, me sorprendió que estuviese lleno de gente, activa, que estaba organizando cosas…

Entonces, me sacaron de la jaula, me cogieron por el collar, y me acercaron a una extraña máquina mientras murmuraban algo de “Bien, éste es de Monte Alto, número…”…

Ponlo en la Celda 8, ahí solo está el viejo chucho que encontramos hace años”…

Al terminar, para mi desgracia, sacaron una oxidada, y pequeñísima jaula, en la que me volvieron a meter… ¡Yo estaba desesperado!

Un hombre, me llevó en ella, hasta que llegamos a una puerta… Cogió una especie de herramienta metálica, que desconozco que sería, y abrió la puerta…

Entonces entré en un lugar aterrador…

Un lugar rodeado de desdichados animales, famélicos y esqueléticos, en pequeñísimas jaulas en las que ni siquiera cabían…

Al vernos llegar, comenzaron a soltar unos desgarradores gritos y chillidos desesperados, que el hombre hizo callar con un estruendoso silbido, que me destrozó los oídos…

¿Qué era aquello? ¿Un lugar de tortura para pobres animales inocentes? ¿O quizá nos explotarían a Pena de Trabajos Forzados? ¡¡¿Dónde me había metido?!!

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Entonces el hombre abrió una puerta de una celda, me volvió a sacar de la jaula, para después meterme en esa otra celda…

Después, mientras miraba mi placa, me dijo algo de:..

“Tienes suerte, chico, vendrán a buscarte”…

¿Quién vendría a buscarme? ¿De qué hablaba ese hombre?

Y aterrorizado grité, en voz alta:

-¡¿ Dónde estoy?!

-En el lugar al que llevan a los perros que se portan mal… -de repente una voz me contestó, ¡y estaba hablando en perruno, mi lenguaje.

Me di cuenta de que había alguien detrás de mí, así que me di la vuelta…

Allí había una estropeada figura, magullada y casi sin pelo, que me daba la espalda…

Yo, muy asustado, le dije…

-Ho… hola…

-Hola -contestó con una vieja y triste voz la figura, dándose la vuelta, y dejando mostrar su canoso pelo y sus entristecidos ojos azules…

Entonces me di cuenta…

-¡Ahahaar!

-Lo que queda de él -contestó, intentando levantarse. ¡Arrastraba unas pesadas cadenas!

-Tú… -la voz me temblaba -Tú eres Ahaahar, ¿verdad? El perro que desapareció hace muchos años, cuando yo apenas había nacido… Nunca más supimos nada más de ti… ¿Estás bien? ¿Qué te ocurre? ¿Qué se ha hecho de ti, Ahahaar, en estos últimos años? -dije yo muy preocupado…

-Quedé encerrado aquí… -contestó también con temblorosa voz, al tiempo que se levantaba con dificultad, arrastrando sus cadenas de hierro.

-¿Qué es este sitio? -pregunté yo visiblemente nervioso.

-El lugar al que llevan a los perros cuando se portan mal -dijo el enfermado perro mestizo repitiendo lo mismo que la vez anterior, pero cuando ya pensaba que no iba a decir más, añadió -Atrapan a los perros que no tienen dueño o que se han escapado de su casa y vagabundean por la calle, y los encierran aquí…

-¡¿Para siempre?!

Yogui… ¿Eres tú? -fue lo único que dijo.

-Sí, soy yo, Ahahaar -dije arrimándome a él para consolarle…

-Cuánto echaba de menos compañía… Pero me apena tu desgracia… ¿Cómo has llegado a parar aquí?

-Es muy largo de explicar… Intenté atrapar a Látigo, el perro vagabundo, por un trato que hice… Pero aquí lo que me preocupa eres tú… ¿Qué te ha ocurrido? ¿Y por qué estás en este lugar?

-Me encontraron, como a todos los demás… -después, pegó un profundo suspiro.

-¿Y nadie puede escapar? ¿Ese es el duro castigo?

-Solo se logra salir de aquí, con una placa o chip identificativo…

-Pero… entonces yo podré escapar… ¿Por qué a ti no te dejaron libre?

-Solo se logra salir de aquí, con una placa o chip identificativo… -De repente, pegó un grito desgarrador -¡Ahhhhhhh! ¡Pero esos endiablados gatos! ¡Me la robaron…! -dijo casi a punto de llorar.

-¿Gatos? ¡¿Qué gatos?! -exclamé yo…

-La Banda de Gatos, la Banda Felina, vagabunda de la ciudad… Esos endemoniados me encontraron cuando me perdí, y ¡ahhh! -soltando otro desgarrador chillido-, me quitaron la placa y de una dentellada, me arrebataron el chip.

En ese momento, buscó una profunda herida que tenía en el cuello.

Ellos roban los collares, y se los enseñan a su dueño a cambio de joyas, que después coleccionan o venden… Hay veces que se quedan con los collares hechos con metales valiosos…

Los humanos les dan lo que piden, pero, cuando preguntan por su cachorro, se enteran de que lo han despeñado por un precipicio, o le han asesinado de una dentellada...

-¡Pero a ti no…! -exclamé.

-Yo conseguí escaparme… Pero no sé si obligaron a mis pobres dueños a darles dinero. -dijo mientras una lágrima se le escapaba…

-No… Nunca he oído eso…

-¡Oh, cuánto me alegro! Ellos, se preocuparon por mí…

-¡Claro que sí! ¡Pusieron carteles por toda la ciudad!

-Eso me entristece… Sé que nunca me podrán encontrarme, y no quiero hacerles desdichados… -estaba palideciendo, parecía que se iba a morir…

-¡Oh, no, Ahahaar! ¡Eso jamás!

Entonces, por primera vez, me miró fijamente a la cara, y se quedó un rato observándome…

-Te pareces mucho a Yo… -cerró los ojos.

-¿A ti? ¿A quién, Ahahaar? -le lamí y moví su cabeza.

-Al Señor de los Huesos…

- Lo sé -dije riendo- Ya me lo han dicho, es la segunda vez en un día -seguí riendo para animarle- Pero obviamente no tengo madera de héroe… Por cierto, ¿tú conoces todas esas Leyendas?

-Conocimientos Callejeros… Conocimientos Callejeros… Lo he ido aprendiendo con el paso de los años, oyendo de todas estas desdichadas criaturas -miró a las demás celdas- Pero, ahhh -otro seco grito desgarrador- daría todos esos conocimientos, por volver a reunirme con mi querida familia -otra lágrima se le resbaló por la mejilla.

-Oh, Ahahaar…

Entonces, se quedó observándome, como asustado, y contestó…:

-¡Pero no digas eso! ¡Tú, puedes ser el elegido! ¿Cómo sabes que no eres el descendiente de El Perro de la Pata Torcida… Tu parecido con éste, me asombra…

-Pero…

-Este mundo necesita una ayuda… Una Intervención “Divina”, que arregle las cosas… Y creo que ya es hora de desenterrar el misterio…

Me cogió de la pata, vió que la tenía totalmente torcida…

-Confío en ti.

-¡Oh, no, señor! -dije intentando detenerle.

-Sí…

-Por favor, señor, no soy más que un perro contrahecho que tiene una pata torcida a más no poder… Un vulgar chucho paticorto.

-¡No! ¡Nunca digas eso! -Se paró un momento, levantó sus cadenas, e intentó aproximarse a su fría agua y pedazo de pan crudo… Se echó allí. -A veces, lo que nos parecen defectos, nos hacen ser especiales… -Pegó un sorbo de agua, mientras arrastraba las cadenas… Se oía su ruido -Ser nosotros mismos… -Otro sorbo- Nunca te menosprecies por ser diferente, porque eso es lo que te hace ser tú mismo, ser único… Siempre lo has de tener en cuenta… -entonces me arrimó con una pata a su boca -Ahora escucha con atención… -Entonces pegó un mordisco al pan crudo -No me queda mucho tiempo -dijo soltando una lastimera queja, para después volver a beber, con dificultad-

Te voy a desvelar, el Enigma que he descubierto en mis tantos años callejeros… Nadie lo ha resuelto nunca… Estoy seguro de que tú, sí…

Dónde el Reino Perdido esté

Y también el Hueso verás,

Estarán los huesos,

De alguien más…

El mejor amigo del hombre,

Nunca se separará,

De lo que por la Muerte,

Separado está…

Y este viejo acertijo prueba,

El Dicho, que dice, verdad…

-¡Oh, muchísimas gracias! -dije extasiado -Lo recordaré, tenlo por seguro… Pero…, ¿no hay ninguna pista más?

-Japón -contestó Ahahaar apretándome la pata, y estrechándomela- Japón, es lo único que sé.

-¡Oh, mil gracias! En cuánto me saquen de aquí, iré en busca del Hueso, te lo prometo… -le pegué un lametón- ¡Anímate!

Ahahaar me sonrió… (A nuestra forma, Sonrisa Perruna).

Me di la vuelta esperando a que alguien me abriese la puerta de la celda… Pero entonces me di cuenta de lo que Ahahaar me había contado…

-Pero tú seguirás ahí…

Ahahaar me volvió a sonreír… Ahora al menos parecía feliz.

-No te preocupes -dijo con un cariñoso tono.

-¡Claro que me preocupo! ¡No permitiré que te quedes de nuevo ahí solo!

Y Ahahaar sonrío de nuevo…

-¡Yo mismo me ocuparé de que mis papás te adopten!

Además, estoy seguro de que te reconocerán…

Ahahaar seguía sonriendo…

-¡También puedo decirle a tus dueños que estás aquí! ¡Claro! ¡Lo que no permitiré es que te quedes en este cuchitril!

-¡No! ¡Por favor! -suplicó Ahahaar -Eso no… Mis dueños se pondrán muy tristes… Además, ha llegado mi hora…

-¿Tu hora? ¿Qué quieres decir con eso? ¡Ahahaar, por favor, no te rindas! -Dije mordiéndole suavemente una oreja, con el fin de que “despertase”…

-No merezco que nadie se preocupe por mí… Ha llegado el momento…

-¡Ahahaar, por favor!

-No, mi pequeño, lo que sí puedes hacer, es decirle a mi familia que no se preocupe, que estaré bien -y pegó un hondo suspiro.

-Mi vida está llena de errores… Pero tú eres joven, aún te queda mucho por hacer… Tú… Te deseo suerte… Tú… Tú tienes una importante… misión… que cumplir… -Entonces dejó los ojos en blanco, y aspiró su último aliento.

Había fallecido.

Me quedé atónito… Así que comencé a ladrar con todas mis fuerzas para alertar a las personas… Enseguida llegó un hombre, que dijo:

-¿Qué diablos ocurre aquí? ¡Perro, cállate! Pero… ¡¿qué?! -se había dado cuenta de que Ahahaar había muerto…

Pero dijo:

-¡Eh, venid! ¡Un perro se ha desmayado! -pero era algo mucho peor…

Enseguida acudió mucha gente a ayudarle…

Y éstos se dieron cuenta de que en verdad había muerto… Pero, los crueles humanos, humillaron a este pobre ser vivo, pues no se les ocurrió otra cosa mejor, que… ¡tirarlo a la basura!

¡Era insoportable! ¡No podía consentir eso! Pero no podía hacer nada…

Aquella noche dormí muy poco, estaba muy preocupado por lo que el fallecido Ahahaar me había dicho, y por lo que el Destino me depararía…

El desolador lugar, de noche, era aún peor, como un cementerio… Los perros aullaban a la Luna Llena, de la que veían un trocito puesto que el techo tenía un agujero, y no dejaban de llorar…

De repente, las puertas se abrieron bruscamente… Y entraron varias personas…

Una de ellas dijo:

-Éste es -señalándome, y abriendo la puerta de mi jaula, y ahora supongo que tocaría meterme en otra distinta… Pero, para mi sorpresa, me entregó a otras personas, y cuándo éstas se movieron para cogerme, el Claro de Luna les iluminó… Y vi que eran… ¡mis verdaderos dueños!

El otro hombre desconocido habló:

-El perro que le acompañaba murió esta tarde… Así que, el pobre animal, se quedó solo… De todos modos, a los perros les gusta tener “territorios” propios, por lo que seguro de que se alegró de que el otro perro no estuviese, aunque no supiese el verdadero motivo -y se rió; en ese momento me dieron ganas de saltar de los brazos de mis amos, y morderle el trasero a ese idiota… Tal vez el perro que me salvó la vida tuviese razón… ¡Los humanos nos tienen como juguetes…! El maldito humano continuó con algo que seguro que Ahahaar no me había contado para no entristecerme, pues me heló la sangre -De todos modos, al “Viejo Pulgoso” -así habían apodado los muy bandidos al pobre Ahahaar, que en Paz descanse -lo íbamos a matar mañana, con lo cual, no pasa nada… Cuántos menos perros haya vivos, mejor… De hecho, a éste lo conservamos, porque tuvo suerte… Ya era viejo y lo dejamos ahí en paz durante dos años; a los perros los solemos matar al cabo de tres meses…

-De acuerdo… ¡Muchas gracias, señor! -dijo mi padre adoptivo.

-¡Gracias a ustedes!

En cuánto el hombre se fue, su sonrisa se convirtió en furia… Me ataron con la correa bruscamente, y me llevaron a tirones hasta casa...

Yo estaba muy triste y arrepentido… Cuando llegamos a casa, todos me trataban horriblemente… Hasta su hijo, al que yo creía hermano, me pegó un coscorrón, y me gritó:

-¡Perro malo! -después se fue corriendo a jugar… Pero lo que me dolió, fue esa denominación; “PERRO”, jamás me habían llamado de esa forma…

No quise jugar con mis amigos… No tenía ganas de nada… Además, los paseos fueron mucho más cortos de lo que acostumbran, ya que me sacaban únicamente dos minutos, atado fuertemente, para que hiciese un poco de mis necesidades…

DSC00295 Y, claro, además, me volvieron a quitar el PC…

Pero, aún así, yo me propuse averiguar todo lo que fuese posible de mi verdadera familia…

Le “tomé prestado” a mí falsa madre el aparato que los humanos se ponen a la oreja, para oír unos ruidos muy extraños, y comunicarse con ellos, pues tenía imágenes, fotos, ahí guardadas…

Y efectivamente, encontré una foto, en la que estaba yo de cachorro, junto con mis hermanitos, y mí verdadera mami… Descubrí que había nacido en un pueblecito del concejo de Mieres llamado “Murias”… Además, conseguí conectarme a Internet por el aparato de los ruidos de mi falso padre, y eché un vistazo a los primeros artículos del blog… Allí tengo recopiladas todas mis Memorias… Desgraciadamente, nuestra memoria canina es muy corta, y olvidamos fácilmente las cosas… Mi verdadera familia, fue una de las cosas, que quedó en el olvido… ¡Todo por culpa de ELLOS! ¡Si no me querían, ¿para qué me trajeron aquí? ¿Por qué me separaron de mi verdadero hogar?

Encontré una foto, que estaba en el hall de entrada, con Carlos, papi y mami, juntos… A pesar de que yo ya estaba en su casa, no aparecía en la foto junto a ellos… Entonces me di cuenta, de que de verdad, yo estaba estorbando en sus vidas… Solo era un paticorto que ni siquiera era de su especie, era un simple… perro. Entonces, aunque parezca extraño, una lágrima me resbaló por la mejilla. Pero, a pesar de todo, yo aún les quería. Me costaba separarme de ellos, pero, no me quedaba otro remedio, si quería ser algo en la vida…

Tenía que escaparme.

Así que, se me ocurrió un plan.

Como no tenía mochilas para llevarme, decidí coger uno de mis molestos abrigos para la lluvia, para ponérmelo al revés, de forma que, la parte que tapaba la espalda, cubriese mi barriguita, dónde metería el alimento que necesitaba para llevar, un cepillito de dientes (soy un perrito limpio) y la foto de mis “queridos” dueños, a los que, a pesar de todo, jamás olvidaría.

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Llegó la hora de sacar la basura. Era la hora. Mamá cogió las bolsas, y, ¡abrió la puerta!

Entonces, empecé a correr y correr, sin hacer caso a mis dueños, que gritaban que volviese desesperados. Bajé las escaleras de cuatro en cuatro escalones, como alma que lleva el diablo, y, aunque fue costoso, conseguí salir del edificio. A pesar de que tenía miedo, yo seguía corriendo, sin hacer demasiado caso al peligro.

Pero, claro…

Me perdí.

Sí, era demasiado triste, yo, el posible descendiente de nuestro dios, era un perro casero que no tenía ni idea de andar solo por las calles. Aquel misterioso perro tenía razón.

Empezaba a oscurecer. Y yo comenzaba a tener miedo. Solo veía sombras pasar, y me daba la impresión, de que alguien me estaba siguiendo.

No sabía qué hacer. ¿Quién me socorrería ahí?

Hasta que de pronto, una sombra se abalanzó sobre mí, y, más y más sombras empezaron a rodearme. ¡¿Qué había hecho?! ¡¿Dónde me había metido?!

Aquella sombra me miraba con unos centelleantes ojos... Me di cuenta, de que se estaba relamiendo.

¡¡¡Por la Pata Torcida!!!

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Ahora solo dos cositas más, recordaros que podéis ver los otros capítulos en:

 “Los Cuentos de Pata Torcida” y

Las fotos del pasado finde… y acordaros que si activáis los comentarios podréis leer una pequeña historia…

Mis Fiestas de Cumple    y Holas y Desfile

Patitas a tod@s

Yogui

jueves, 18 de febrero de 2010

Días Especiales

Hola a tod@s,

Estos días han sido, como bien dice el título, muy especiales. Realmente me han pasado muchas cosas y todas merecen ser contadas un poquito.DSC00125

Todo empezó el viernes tarde. Mi bipe Carlos tenía una pequeña fiesta de disfraces en el cole y no se le ocurrió nada más y nada menos que disfrazarme, solo un poquito, de su ayudante de cirujano: el portador de la máscara de O2… Y aunque a mi no me dejaron entrar en el cole, me lo pasé muy bien imaginándome como un buen y famoso “perriatra”… jejejeje.

Por la noche algunos papis se fueron de parranda y llegaron un pelín tarde, tanto que, al día siguiente, DSC00172por la mañana, éramos muy poquitos en el frío paseo….

Encima, y deben ser cosas del trasnochar, mi amiga Yuca se quiso pelear con mi amigo Coco “el blanco” y Otto, en vez de poner paz entre ellos, prefirió no mirar… La verdad es que yo le creía más valiente, pero bien pensado, es mejor que Coco y Yuca arreglen sus cosas entre ellos, como buenos perritos que son arf, arf, arf…

Luego, al volver a casa me tocó baño… DSC00176y lo bueno de ello es que después del baño viene un fenomenal cepillado… Vamos, que por mi dejaría que mami me cepillara siempre.DSC00179

  

 

 

 

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Y  después a descansar en mi camita arf, arf, arf…

Al día siguiente, el Dog Lovers Day –que los bipes llaman de San Valentín- nos faltaban las chicas, y eso que Coco “el gris” y yo, corrimos y las buscamos por todos los lados…

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Aunque luego Coco tuvo un comportamiento un poco extraño conmigo, tanto que me quedé un poquito parado porque no sabía qué hacer… ¿vosotros qué hubierais hecho en mi lugar?

Y el lunes… Una imagen vale más que mil Guaus…DSC00206 Al principio pensé que todos se habían olvidado de este día pero no, solo que, como papi trabajaba, esperaron a que llegara del trabajo para hacerme soplar las velas y darme “mi” pequeño regalito:DSC00225

Un bonito “Kong que chifla” con el que me puse a jugar de inmediato y aún hoy está compartiendo cama conmigo arf, arf, arf…

Así que, para los que leáis esto, si queréis unas pocas chuches acudid al parque –siempre que la lluvia nos lo permita- éste próximo finde. ¡Estáis invitados!

DSC00231 Pero aún quedaba un día especial… el martes recibí una sorpresa. Mi amiga Sandra me envió un paquetito por San Valentín –llegó un poquito tarde pero no fue culpa suya- y… mejor un pequeño vídeo: A Gift from Sandra

  Por la tarde me encontré un par de nuevos amigos… DSC00256

Un pequeño –más grande que yo, por cierto, bulldog francés llamado Gus qué quería reanudar el paseo aunque él ya lo había terminado y…

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un pequeño Pitbull de nariz roja que espero siga siendo mi amigo cuando sea mayor, no vaya a ser que me coma de un mordisco cuando crezca…

Y una pequeña preciosidad –es una chica- que desfilaba toda coqueta con su traje para el frío y la lluvia… VilmaDSC00266

Y eso fue todo para estos 4 días y medio ya solo me queda dejaros el resto de las fotos…: Días Especiales

¡Ah!, se me olvidaban unos vídeos de estos días:

Que tengáis un buen Finde

Patitas

Yogui

jueves, 11 de febrero de 2010

Cosas del Finde

Perdonad amigos, últimamente ando bastante ocupado y, en consecuencia, casi no me ha dado tiempo para visitar vuestros blogs y, por tanto, tampoco para escribir en el mío... pero lo voy a solucionar ahorita mismo, ¿de acuerdo?.

¿Y que ha pasado éste finde?… Muchas pequeñas cositas como…

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Bueno, el sábado parecía un concurso de poses para una película. Otto se hacía pasar por un perrito borrachín, pero me temo que no da la talla, demasiado apuesto, es nuestro “Clark Gable” del parque arf, arf, arf…

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Otro que no lo hacía tampoco mal, en su estilo “Beagleniano” fue mi compañero de juegos Tommy… La verdad es que su mirada inquisitiva daba para una película como “El regreso del Zorro”, aunque su personaje no sé si sería el mejor de la peli, por eso de su raza ¿me comprendéis?.

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Por su parte mi querida Bimba no aceptaba que su único papel en las pelis de perritos fuera hacer de negrita… Ella dice que es tan buena como los demás y quiere un papel protagonista, o ¿acaso aún hay discriminación por el color de su pelo? Creo que tiene razón…

Pero el que realmente estaba metido en su papel fue el pequeño Rufo que declamaba como nadie la conocida frase: -Al árbol pongo por testigo que nunca volveré a comer chuches, de la famosa peli perruna “Lo que Rufo se llevó” DSC00119

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La verdad es que nos dejó a todos con la boca abierta y mucha envidia, había un verdadero actor entre nosotros…

Por la tarde llegaron los ensayos para otras pelis. Yo, como buen maestro de artes marciales pekinesas, ensayé unos movimientos con el pequeño Garrick, que tenía que un pequeño papel en una de acción… Espero que mis enseñanzas hayan surtido efecto, porque se le veía un poco vaguete y con pocas ganas de actuar.

Pero al final se convirtió en uno de los compis de Ulyses y su Odisea…DSC00132 y los ensayos no quedaron nada mal, aunque el bueno de Ulyses no se encontraba cómodo con su actuación, al público allí presente le gustó cómo lo hicieron…

El domingo fue un día completamente distinto… empezamos con una breve sesión de deportes: Tenis dobles mixtos. Yo y Pepa, que maneja la raqueta como nadie, hicimos pareja..DSC00135 

DSC00147Pero el verdadero prota de la mañana fue el pequeño “Bu”, que si crece rápido será 2 “Bu” y, entonces, se convertirá en mi mejor amigo; de echo ya me seguía sin decirle nada, como en los dibus… y es que yo tengo una atracción especial por los pequeñines arf, arf, arf…

Ya por la tarde,Tommy y Luna se dedicaron a actuarDSC00155 de nuevo… esta vez eligieron, dadas las cercanas fechas, la conocida peli de “Dog Love Story” y no lo hicieron nada, pero que nada mal. La verdad es que si no supiera que Luna es Luna diría que están hechos el uno para el otro… ¿Será por qué son de la escuela Beagleniana?

Por su parte Merlín se acercó a preguntarme si sabía algún truco… de magia, claro está… En su peli tenía que hacer algúnDSC00159 truco de esos, pero aunque había ensayado bastante se le habían acabado las ideas y pensaba que yo le podía ayudar…. Yo le dije que lo mejor que podía hacer era dejarse llevar y todo le saldría perfectamente.

Al final encontró, en Coco –que haría de joven discípulo-, su partenaire para la peli de magos.

Y todo esto bajo la atenta mirada de Nilo que no podía dar crédito a lo que veían sus ojitos, de hecho se quedó con la lengua afuera…DSC00164

Espero que os haya gustado, a continuación, como siempre, os dejo el resto de las fotos de... "Cosas del Finde" Y el álbum.

Hasta Pronto, y que tengáis un buen "Carnaval" o un buen "Doggie lovers day"

Yogui

martes, 2 de febrero de 2010

Tercera entrega y…

Estos últimos días no he escrito nada, y no es que me pusiera a hibernar como nuestra querida marmota, es que está todo embarrado a causa de la lluvia que no ha cesado casi ningún día desde la “gran nevada”. El caso es que nuestra amiga americana parece que hace caso de los refranes de por aquí, si, aquellos que hacen referencia a La Candelaria, a San Blás y a las Cigüeñas, y nos ha pronosticado seis semanas más de crudo invierno ¡Grrrrr! ¡Quiero que venga la primavera YAAAAA!.

Así que debido a la lluvia no hubo muchas cosas reseñables, pocos amigos en los paseos, pocos juegos y casi ducha diaria a la vuelta para quitarnos toda la tierra y barro de encima… eso los que salíamos, porque algunos hicieron “pellas” y se escaquearon de los paseos del finde (saturnales y dominicales, jejejeje)

DSC00020Pero siempre hay algo que contaros, por ejemplo, que a mami le tocó una patita, de las pequeñas, de un jamoncito ibérico y nos la estamos comiendo poquito a poco…  Lo que no se es como todas mis amigas sabían que nos había tocado tan suculento platito y se auto invitaban para ayudarnos en la pitanza… Yo me hice el “longuis” y creo que, aunque no fui grosero, les molestó mi poca generosidad en este caso, pero seguro que vosotros me comprendéis… Menos mal que el pequeño Coco salió en mi ayuda y las despistó con sus juegos sino me habría quedado sin “el jamón de mami”

DSC00057DSC00084 En cuanto a éste pasado finde… El sábado me encontré con un malvado gatito con un ojito azul y… pero eso es otra historia.

Y por lo que respecta la domingo… un enorme perro fiero –llevaba un bozal- llamado Kenzo fue la novedad del finde… menos mal que no nos comimos mutuamente porque aunque éramos tres él tenía pinta de ser mucho mas fiero…DSC00091

Pero como no hice mucho más creo que es mejor que os deje con la tercera entrega de mi “otra gran aventura”, en la que conozco a un misterioso perro que me defendió de Látigo… ¿Qué ocurrirá después?

YOGUI:

Los Orígenes

De los Canes

III) El Secreto del Perro Lobo

“¡Socorro! ¡Socorro!”¡Comencé a gritar!

El perro empezó a darme latigazos con su rabo… Me había dejado completamente magullado… Me desgarró la piel con su colmillos y su palo… Me cogió por el cuello y me lanzó al barro… ¡Y de pronto, cuando me iba a dar el zarpazo final con el de seguro me asesinaría, una destellante luz apareció!, y, con ella, un gran perro, que comenzó a luchar fieramente con la bestia del palo...

Yo seguía aterrorizado por la fiereza de la batalla, pero me puse a ladrar para animar al perro de la luz…

De pronto, éste último cogió a Látigo ¡por el mismo rabo, con el que se dice que pegaba latigazos!, y lo lanzó al charco de barro, dónde él me había lanzado segundos antes… Además, ¡le arrebató su palo!

¿Quién sería aquel valiente perro? ¡Estaba alucinado! Pues yo, por supuesto, fui a darle las gracias…

-¡Guau! ¡Eso ha sido increíble! ¡Mil gracias, de veras! ¿Qui…quién eres?

- Eso lo debería decir yo, pequeño… Un perro doméstico no ha de andar por la calle a estas horas… Será mejor que te vayas a casa, hijo… - dijo el misterioso perro…

- ¿Y tú? ¿Tú no tienes casa?

- No, pequeño… Mi hogar está en el cielo, entre las estrellas… No necesito una familia…

- ¿Cómo dices eso? ¡Tener una familia es lo que hace que tu vida sea feliz!

- Mira, niño, vete a casa, tengo otras cosas que hacer…- exclamó, muy serio.

- Pero… es que… estoy… ya sabes…

-¡Perdido!- terminó él…

- Sí…

- Muy bien, muy bien, pequeño, ¿sabes dónde vives?

- Sí, cerca de la Montaña Cerrada…

- ¡La montaña cerrada! ¡Pues no te has alejado ni nada… Será mejor que no lo vuelvas hacer, pequeño… Está bien, tienes que cruzar esa calle, después, ¿sabes dónde está el la estatua de la Gorda, la Humana “Rellena”, ¿bien?... Pero, oye, no me mires con esa cara, hijo…

-Bueno, está bien, está bien, te acompañaré… Pero procura no volver a alejarte de tu amo… -dijo, al tiempo que pegó un resoplido de resignación y murmuró -¡Lo que me faltaba, hacer de niñera de un pequeñajo perro doméstico… ¡Por la pata torcida!

- ¿La pata torcida? ¿Qué quiere decir eso? -me extrañé yo…

- ¡Lo sabía…! Perro casero naciste, y perro casero morirás… Es una exclamación que quiere decir que algo es inaudito, o insólito, o algo que te enfada, ya sabes… ¿Nunca la has oído?

- No, nosotros siempre decimos, “Jolín”, o “Increíble”, o “¡Por Dios!”…

-¡¿Por Dios?? -me interrumpió él -¡Una “humanización” totalmente! ¡Suena horrible! Lo que los perros habrían de decir sería “¡Por el Hueso!”, o “¡Por el Señor de los Huesos!”, en todo caso…

-¿El Señor de los Huesos? -volví a extrañarme…

- Está bien, pequeño, mientras vamos a tu casa, ¿quisieras que te explique el origen de estas expresiones?...

- ¡Oh, sí, por favor! ¡Cuéntamelo! ¡Qué interesante! -supliqué yo, encantado…

- De acuerdo…Verás… Hace mucho tiempo, en los comienzos del mundo, existió un perro, bueno, al principio era un lobo, que se distinguía de los demás por tener una pata torcida… Lo llamaban, el de la Pata Torcida, pero muy pocos han sabido de su nombre… Cuentan que solo lo saben su familia, y tal vez algunos privilegiados…

Mira, ¿sabes qué? ¡Tú! Te pareces mucho a él…

-¿En serio? -pregunté yo fascinado.

- Sí, en serio… Pero mucho dudo que su familia sea una rama de perros caseros…

Y así nuestro oscuro perro, le contó a Yogui la historia que ya habréis leído en el primer capítulo de mi Diario de Aventuras…

- Cuentan que el Lobo de la Pata Torcida, se enamoró, -continuaba el perro que había salvado a Yogui -y fue a ese amor, que pertenecía al Bando de los Perros, al que tomó especial cariño, y al primero que le contó su secreto… Ella siempre le comprendió, y nunca le dejó atrás… Su querida, fue quien le ayudó a vencer a los lobos…

(…)

…Y de ahí viene la adoración de los perros hacia los Huesos… Una atracción que se ha heredado desde, de hace siglos y milenios… Dicen que, por ese acto de benevolencia y valentía, se le nombró Señor de los Huesos, Dios Perruno… Dicen que permanece vivo, con una escolta de animales nombrados Santos, en un remoto lugar, vigilando el “Hueso Perdido”… Has de saber, que solo un descendiente del perro perdido podrá coger el Hueso, para así obtener, el Poder en el Reino Animal…

Y ese elegido descendiente, tendrá… su pata…torcida… Como tú…

- ¡Guau! ¡Me ha encantado la historia, gracias!

- No es una simple historia, chaval… Es el mayor mito perruno de todos los tiempos… Es… real.

- Pero…eso quiere decir… que yo podría ser el descendiente elegido…, ¿verdad?

-¿Tú? Mira, lo dudo mucho, hijo… Un perro casero como tú no creo que sea el descendiente de una Leyenda. No sabéis ir a ninguna parte sin vuestra bufanda, ropita y zapatitos, y comida especial para “perritos”… domésticos… -se burló mi Salvador.

-¡Pues odio el pienso y los abrigos! -justifiqué yo.

- Eso no es suficiente… No eres un perro libre… Además, seguro que ni siquiera has conocido a tu verdadera familia…

- ¿Verdadera?

- ¿Acaso piensas que tus padres son dos humanos, con manos, cinco dedos en los pies, y dos malditas nalgas? ¡Espabila, hijo! No creo que creyeses que ellos serían también descendientes de Pata Torcida…

Tú puedes sentir cariño hacia ellos, pero ellos te tienen como un juguete, chaval, si tu fueses tu verdadero hijo no querrían que salieses a la calle para que la gente no te viese, ¡se avergonzarían de ti!

¡Pero…! -les defendí yo…

- ¿Tienen un niño?

- Bueno, sí, pero…

- ¿Y de veras creías que era tu hermanito mayor…? ¡Es un humano! ¡Igual que ellos! ¡Y serían capaces de matarte para que no se estropease su peluchito! ¡Te tienen como un muñeco! ¡No como ser vivo!

- ¡Eh…!

- ¿No se han reído alguna vez “contigo”…?

- Bueno, pues claro que sí, pero…

- ¡Pues acéptalo, chaval! ¡No se reían “contigo”! ¡Se reían “DE TI”! ¡Te tienen como juguete!

Yo te estoy llevando a casa, porque tú eres feliz así, sé que es lo que quieres, pero quizá ahora estén celebrando que te has ido, y que se librarán de ti… Para que cuando vuelvas, te castiguen y te peguen un azote en el culo…

- Eso no es cierto…- dije yo, a punto de llorar -¡Me quieren! ¡Me quieren! ¡Me quieren! ¡Me quieren y están preocupados por mí!

- Pero te castigarán… Lo sabes, ¿y crees que acaso harían eso mismo con su verdadero hijo o sobrino? ¡Se tirarían a sus brazos y lo empezarían a llenar de besos y regalos!

El perro parecía furioso, y yo, a eso, no supe que contestar…

- Pero, ¡yo quiero ser alguien en la vida! ¡En ese caso quiero descubrir mis verdaderos orígenes, quiero saber si es verdad que yo soy el elegido descendiente del perro de la Pata Torcida, quiero ser algo más que un perro paticorto, que “también” tiene una pata torcida!

- Lo siento, chico, no debí portarme así contigo… Tienes mucha razón… Pero es que… odio a los humanos… Quizá eso sea porque soy un perro salvaje, un vagabundo, ¿eh, pequeño?

- Sí, tal vez… No te voy a hacer caso…- intenté consolarme yo…

- Lo siento de veras, hijo mío.

- Un momento, si eres un vagabundo, ¡tú tampoco conociste a tu familia real!

El perro contestó:

- La perdí hace tiempo, pero la conocí… Lo que quiero decir, es que yo no me he criado con un biberoncito, ni he sido un perro, ¡comprado!… Porque, como sabrás, os compran…

- ¿Nos compran? Yo no recuerdo eso… Yo no recuerdo crecer en una tienda… Yo recuerdo… ¡Es verdad! ¡Lo recuerdo! Recuerdo a mi madre… Una preciosa mestiza de pequinés, dándonos de mamar a mis hermanitos y a mí… Vivíamos en un pequeño pueblecito de libertad animal… Recuerdo el día en que me cogieron en una cajita de cartón, con un jerseycillo, que ahora utilizo como manta, y conocí a mi nuevo amo…

- Tal vez no seas tan doméstico como pensaba, cachorro -dijo él, que parecía haberse emocionado con mis palabras… -¡Mira! ¡Ya hemos llegado! ¿Es acaso aquí dónde vives?

Yo miré dónde nos encontrábamos y exclamé:

- ¡Sí, es aquí! ¡Muchísimas gracias! ¡De verdad! ¡Es aquí! -exclamé también emocionado…

- Pues procura que no tenga que volver a rescatarte, ¿eh, cachorro? -dijo él, divertida y cariñosamente.

- ¡Ja, ja! -reí-ladré yo -¡Descuida! ¡No lo tendrás que hacer! ¡Muchísimas gracias,…!

De pronto me di cuenta de una cosa:

- ¡Eh! ¡Aún no conozco tu nombre! ¡Llevamos un buen rato hablando, y aún no sé cómo te llamas!

Pero cuando me di la vuelta, el misterioso perro había desaparecido.

-¡Oh, no! ¡Horror! -exclamé yo, pues quería encontrar la aventura con él -¡Necesito encontrarle!

- ¡Perro amigo! ¡Eh! ¡Eh! ¿Dónde estás? ¿Hay alguien ahí?

Así que, tonto de mí, en lugar de reunirme con mi familia y regresar, cometí el mayor error de mi vida; di la vuelta y me puse a buscar al misterioso perro…

Pero, claro…

Supongo que no hará falta que os diga lo que pasó a continuación…

Volví a perderme…

Intenté regresar a dónde le había encontrado por primera vez, pero no encontré el camino, para nada…

Así que, comencé a ladrar para llamarle…

Pero esto debió de alertar a toda la población, pues de pronto, ¡una gran camioneta apareció delante de mí, y CASI ME ATROPELLA! Pero por milagro conseguí esquivarla…

Esto armó un gran alboroto pues de repente se comenzaron a oír miles de pitidos y alaridos… Pero eso no fue lo peor… De pronto, bajaron dos hombres vestidos de blanco (Pero no los pude distinguir muy bien, porque soy daltónico)… Y me intentaron atrapar… Traían una especie de red en la que me metieron dentro, y después, me lanzaron a la parte de atrás de la camioneta, en la que había, ¡una especie de jaula!

¡Estaba aterrorizado!

Cerraron la jaula, y me llevaron con ellos en la camioneta…

¿Qué era aquello? ¿Un secuestro? ¿Qué querían hacerme aquellos dos hombres? ¡Ahora estaba perdido! ¡Oh, horror, ¿por qué me había escapado?!

¡¡¡SOCORRO!!!

CONTINUARÁ

¡Ah! se me olvidaba dejar los enlaces al resto de las fotos, espero que las disfrutéis… y recordad que también podéis seguir las otras aventuras en: Los Cuentos de Pata Torcida  

Las fotos de...  “Y un jamón”

Y las fotos de : "El gatito"

Y las del.... "Un amigo pericoloso"

Hasta pronto

Yogui

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