Hola amigos... esto parece que se está repitiendo con demasiada asiduidad pero... mil disculpas por no postear nada esta semana, ni siquiera me ha dado tiempo a realizar los memes que tengo pendientes y no se si mis patitas darán para ello. La verdad es que papi últimamente, y no es por los 45, no está muy animado para ayudarme en ello, primero fue la preocupación por el dueño de unos amigos -los Toys- que acaban de operar, afortunadamente ya está en pleno proceso de recuperación. Pero también ha tenido que visitar el tanatorio -¿qué demonios será eso?- dos veces esta semana y cuando llegó a casa no quiso ayudarme a hacer los memes. Dice que lleva un fin de año que será mejor olvidar porque se teme que tendrá que volver a ese siniestro sitio otra vez antes del fin de año, pero no me ha dicho porque está tan seguro de ello, ¿será un poquito adivino?.
Pero dejemos de divagar y vamos a lo mas interesante... Mis aventurillas "Saturnales" -que hoy era sábado, ¿eins?-.
Hacía frío, mucho frío -no tanto como donde mi amiga Ruby se está convirtiendo en un pequeño y alargado caracol- pero si suficiente para temblar un poquito si me quedaba quieto.
Por cierto este gracioso y amable caracol canadiense ha permitido que me apropie de un bonito premio, el Premio para un Blog Fabuloso, ¿os gusta?. Pues no hay ninguna regla para tenerlo excepto estar, al menos en el caso de este blog, nombrado en la derecha del mismo -como ella misma ha hecho, aunque en su caso era a la izquierda-... me gustan este tipo de nominaciones, arf, arf, arf...
Pero estaba en el frío amanecer ovetense -o carbayón, que así nos llaman por estos lares- y al llegar al final del paseo estaban mis amigos Otto, Jara y Lucky esperándome. Lucky... solo me esperaba para despedirse, creo que quería ver la nueva cámara de fotos de papi. Es un poquito grande y solo se la trajo del trabajo para probarla... Pero ¿para que querrá papi esa cámara en el curro? Yo creo que será mejor que la deje aquí y me ayude a hacer mejores las fotos de mis amigos... ¿notáis alguna diferencia en la foto de Lucky?. Bueno, continuemos con el relato.
Al marcharse Lucky, Jara me pidió que la siguiese a un sitio algo más íntimo... Yo, como buen caballero que creo ser, la seguí sin mas explicaciones. Y no penséis mal, solo nos apartamos por un momento y no os puedo contar lo que me dijo, es un secreto.
Decidimos seguir hacia el parque ya que, con el frío que hacía, esperábamos que el agua estuviese helada y no fuera el barrizal de las últimas semanas. De repente me vi solo y no tuve mas remedio que preguntar... ¿Dónde está mi amiga?. No me supieron responder, así que tuve que poner en marcha mi gran olfato y...
la había encontrado, se había metido debajo de la alambrada y se encontraba en el prado de las vaquitas pero, gracias a dios, sin vaquitas. Creo que se había perdido y tuvimos que enseñarla a salir de allí...
Otto le enseñó un nuevo camino por donde la hierba aún estaba helada con la humedad nocturna.
Debajo de la capilla se nos unió Lola. En el momento en que Otto miraba al cielo viendo pajaritos despistado yo aprovechaba para recibir un premio por haber encontrado a Jara. Al llegar al parque seguí mi vida de pedigüeño para ver si caía algo...
pero Lola me despistó porque se dio cuenta que papi estaba haciendo fotos y a ella sigue sin gustarle nada, aunque fuera una nueva cámara.
Entonces me di cuenta que Jara se había vuelto a perder...me quedé muy triste por ella, pero se que se volverá a encontrar otro día...
Pero siempre que alguien se va aparece otro para rellenar su lugar, y este no era sino el jovencito... Tor. Enseguida se sintió atraído por nuestra Lola y quiso presentarla sus respetos pero ya sabéis como es ella con los extraños -y con nosotros arf, arf, arf- no le dejó acercarse.
Entonces él se marchó a ver a otra perrita -me lo contó por la tarde- y desapareció de nuestro lado.
Tras esta segunda desaparición decidimos regresar a casa. Cerca de la nueva parroquia olimos a otro colega. Se trataba de...
Bruno, al que por fin he podido saludar como entre los perros de buena casa es menester, ya que hasta ahora solo nos habíamos visto a lo lejos.
Ya cerca de casa aun tuvimos la oportunidad de saludar a... Coco que tuvo una gran cura de sueño y se había levantado un pelín tarde.
Y ya por la tarde, papi sacó su vieja y pequeña cámara mucho mas manejable, Otto me esperó a la puerta de casa. Decidimos volver al parque. Por el camino nos encontramos con el alegre y juguetón Cuqui. Estuvimos unos momentos olfateando juntos pero...
no le pudimos convencer para que nos acompañase al parque, tenía miedo de ensuciar su hermoso pelaje blanco tipo Ariel.
Al llegar al parque nos encontramos con Diana, una muy inteligente perrita a la que sometí a un concienzudo examen perruno, cosa que no le gustó en demasía porque empezó a gruñirme, y me aparté dejándola con Otto.
Menos mal que estaba Duna allí para protegerme de "la cazadora" pero Duna no estaba para juegos, solo me protegía como parte de su clan... Hasta que llegó Pepa y...
pues esta vez me porté bastante bien, algo revolucionado hormonalmente hablando, pero dejando que otros lo fuesen mucho mas, como...
Tor que se coló por ella y la pelota que le había sisado a Diana.
También se acercó... Golfo, pero estaba mas interesado en oler mensajes perrunos que en ligar con las chicas.
Pero ver como Tor le sisaba la pelotita de marras a mi Pepa... Yo miraba y vigilaba no fuera a pasar que me transformara en un reno, que a estas alturas del año puede ser bastante corriente gracias a Doggy Nöel. Alguna que otra vez, como en esta fotografía,
les tuve que avisar para que no continuaran por ese camino, que me notaba algo en la cabeza y me empezaba a doler. ¿Hice bien en ello?, o ¿cómo partidario de la perrogamia debería ser mas condescendiente con ellos?, vosotros me diréis pero los bultos de la cabeza eran cada vez mas grandes y dolorosos...
Hugo se reía de mí, pero yo no podía razonar muy bien. Pero entonces llegó mi amigo Teo y la cosa ya pasó a mayores. Yo me preguntaba...
pero ¿Y esto qué es? No podía dar crédito a lo que veían mis ojitos. Así tan descaradamente delante de mi hocico... así que decidí que ya que no podía ser de otra forma tampoco me convertiría en reno y, al grito de ¡viva el amor libre!, me liberé de todos los prejuicios y quedé mucho mas tranquilo, o eso pensaba. Y para demostrarlo me fui a saludar a...
Zem, una preciosa perrita que se marchó enseguida, justo cuando llegaba mi amigo Tommy.
Aunque todos ya estábamos pensando en irnos por lo que se decidió a acompañarnos en un largo paseo.
Llegando a una bonita casa oímos unos ladridos y vimos a un perrito blanco ladrándonos desesperadamente...
Teo y yo nos acercamos para consolarle y preguntarle si quería algo, pero... nos ignoró completamente y tampoco quiso decirnos su nombre. otra vez será, nos dijimos.
Y así se acabó el paseo Saturnal, Os dejo los enlaces al álbum, y el álbum
y con la cámara nueva
Patitas
Yogui


