Queridos amigos ayer me ocurrió una cosa extraña... por no se que motivo mami se retrasó en llegar para mi paseo vespertino.
Cuando ya me estaba desesperando... mi cabecita daba vueltas y vueltas pensando que esta vez si que me habían abandonado y dónde podría hacer yo mis necesidades... desde luego estaba dispuesto a aguantar todo lo que hiciese falta pero...
En fin, estando yo cavilando cuando oí el ruido de las llaves al introducirse en la cerradura de la puerta... entonces les olí y me di cuenta que habían llegado ¡y con papi!... me puse tan contento que no acertaba a quien saludar primero. Papi me rescató de ese dilema, cogió la correa y me abrió la puerta de la calle... esta vez le tocaba a él darme mi paseo.
Lorenzo ya se había ocultado aunque no parecía muy tarde. Subimos rápidamente al paseo de arriba. Había un pequeño Yorkshire que no quiso saber nada de mi -al menos esa fue la impresión que me dio cuando la dueña le alzo a sus brazos tirando de la correa y siguiendo su camino mientras me quedaba todo confundido-... Papi me consoló un poco y visto lo desagradable de la situación intentó mantenerme alejado de él, porque yo hubiera echado una carrerita para alcanzarle y saludarle... Esas formas de reaccionar de los bipes son ciertamente extrañas. No hay fotos de él porque no se las merecía. ¡Wooof!
Seguimos el paseo y me encontré con dos caniches blancos, pero esta vez no fueron los bipes... Eran perritos con malas pulgas que enseguida me indicaron que era mejor dejarles solos... por eso tampoco tienen fotos. ¡Wooof, wooof!.
Estaba resultando una paseo muy poco alentador, parecía la tarde de los indeseables, pero me equivocaba. Llegando a la capilla me encontré con una nueva amiga. Dina
, que acaba de llegar al barrio. En realidad ya lleva unos meses por aquí, pero nunca la había visto hasta ahora. Siguiendo con las rarezas esta vez lo extraño es que nuestros respectivos bipes se conocían. Se pasaron hablando un buen rato, tiempo que aprovechamos Dina y yo para darle la bienvenida al barrio e indicarle dónde estaba el paseo de arriba, que ella aun no conocía...
y como también necesitaba una buena sesión de perroquería -a mi me pareció bastante mona, sin embargo- le indique el sitio donde ponerse aun más guapa. Ella decía que tenía un pelo "punk"... vosotros opinaréis.
Se hacía tarde y tenía que volver... tanta charla con Dina y se me olvidó que tenía que hacer "mis cosas".
En
el camino de vuelta me encontré con varios amiguitos que estaban poniéndose morados a chuches. El que mas comía era Brown, que estaba irreconocible de lo gordito que se puso, tanto que a partir de ya y por orden del "vete" le van a poner a régimen perruno...
También estaban Sil y Tuna. Hablamos solo un poquito.
Cuando me despedí me encontré con Zora, pero yo iba con prisa y ella estaba hablando con una amiga... no se muy bien que pasó, creo que por culpa mía, pero enseguida se pusieron las dos como locas a ladrar. Yo no me quería marchar para solucionar el posible entuerto, pero papi fue tajante y me arrastró hasta casa...
Las fotos
Un lametón y buen finde a todos
Yogui



