Madre mía cuánto habéis escrito durante esta semana que ha pasado, casi no me ha dado tiempo a leeros porque he estado trabajando mucho vigilando mi casita...
Y ahora en serio, este finde que ya termina -probablemente lo haga mientras termino el post- han pasado algunas cosillas que pasaré a relataros brevemente -y esta vez creo que lo lograré o moriré en el intento como se suele decir-.
El sábado fue el día de Pepa porque ella fue la prota de muchas de las cosas que sucedieron ese día.
Primero enseñó a pasear a los Toys, y para ello no dudó en coger la correa de peque y arrastrarle por el paseo una y otra vez...
Luego intentó convencer a Otto que soltara un palito que tenía un peligroso clavo oxidado... pero este magnífico colega se mostraba demasiado tozudo y Pepa se mostró muy amable al ayudar al bipe de mi amigo a salvarle del peligro.
Los bipes agradecidos nos premiaron a todos con unas chuches... Ya sabéis, Lo que hace uno es como si lo hiciéramos todos los demás.
Ella estaba muy orgullosa de lo que había hecho y no se conformó con las chuches y se fue por el mal camino...
a fumar el puro de la victoria, aunque no comprendo muy bien que clase de victoria fue esa para darse a la mala vida.
Al llegar a casa intenté imitar a Pepa paseando a Papi... Por la tarde las cosas continuaron igual que por la mañana y yo estaba tan triste por no ser el prota que...
me tuvieron que dar unos cuantos mimos para calmarme.
A la vuelta a casa encontramos a un nuevo amigo llamado... Tango que, por supuesto solo saludó a Pepa.
Pero aún había tiempo para que Pepa nos enseñase como paseaba a Duna en el regreso a casa. El domingo no empezó con buen pie. Me encontré con Pancho que, como todo perro negro, casi me quita de enmedio para siempre.
Afortunadamente todo quedó en un susto pero yo, personalmente, no pienso volver a saludarle de forma amistosa, qué razón tiene mi amigo Otto cuando dice que el tal Pancho no es de fiar.
Pepa me intentó consolar con un palito que mastiqué ansiosamente para olvidarme del susto que había pasado, es una buena colega... Entonces apareció mi antigua novia Tola. Estaba, como veis en la foto, muy muy enfadada...
pero que iba a hacer si estuvo tanto tiempo sin dar señales... ¿Y con quién estuvo ella todo este tiempo?, si además fue ella quien no quiso liarse oficialmente conmigo y me dejó libre... afortunadamente logré quedar como amigos, que no me gusta ir rompiendo amistades, ni corazones, por ahí.
En el parque me encontré con un viejo desconocido, pero esta vez le pregunté directamente su nombre... se llama Candao... Yo me preguntaba el por qué de ese raro nombre. Su bipe salió en mi ayuda y me contestó que se llamaba así porque era un "Can" y se lo habían "dao", y se alejó de mi dejándome -y a papi también- con una sonrisa por tan ingeniosa respuesta-nombre.
Por la tarde decidimos no hacer fotos porque el día estaba muy feo y parece que papi tiene que limpiar el objetivo de la cámara.
Os dejo el enlace y el álbum con el resto de las fotos
Solo me resta dar la bienvenida al fabuloso mundo de la blogosfera a dos pequeñas amigas Nube y Shining que resulta que son las hermanitas de un gran, gran perrito que encima fue muy amigo mío.
Patitas a todos
Yogui


