Por si alguien se ha asustado con la extensión del post anterior a éste, ya os anuncio que el de hoy será muy cortito... ¿Por qué? Sencillamente porque papi se ausentó casi todo el sábado para ir a estudiar a un Hotel. No me puedo imaginar muy bien que es lo que se puede estudiar en un hotel pero el caso es que se estuvo allí todo el día; o sea, que el paseo de la mañana fue muy cortito y sin amigos, y lo mismo puedo decir del de la tarde, pero no me importó demasiado porque el tiempo era verdaderamente horroroso. Me compensaron un poquito después porque salí con ellos a pasear hasta una terraza, pero a parte de mi amigo Astur y pasar mucho frío no hubo nada que contar.
Y el domingo... Pues por la mañana papi salió tan rápido que no me dejó coger la cámara y por lo tanto no hay fotos... y al no haberlas es como si todo se hubiera borrado de mi memoria. Solo recuerdo que éramos muchos, que lo pasamos muy bien y que teníamos unos rayitos de sol que hacían la mañana bastante agradable.
Otra cosa distinta, justo todo lo contrario que por la mañana, fue el paseo de la tarde... éramos pocos y hacía muchísimo frío, en pocas palabras, un desastre. Pero como esta vez si me dio tiempo a agarrar con mis patitas la cámara de fotos y, por lo tanto, hay documentos gráficos, os pongo algunas...
Veréis, al llegar al parque, me encontré con Lola y con Jazz... En realidad a Jazz, un precioso Alaskan Malamute, no le vi personalmente porque es demasiado dominante y me podía hacer daño, pero Lola si fue a saludarle porque es casi un hijo suyo... Jazz es hijo de su antiguo compañero de fatigas al cual nunca conocí aunque por las fotos de su hijo debía de ser todo un señor Alaskan Malamute.
Mientras Papi hacía las fotos, nosotros nos quedamos con unas guapísimas paseadoras de perros... Y claro ¿cómo protestar si estás tan bien acompañado aunque te saquen la lengua?
Una vez que Lola saludó convenientemente a Jazz, ya nos soltaron para que jugáramos un poquito. Fue entonces cuando llegó Pepa y... como no se creía que Jazz era tan grande fue a verle personalmente... Vino temblando y muerta de miedo...
-Es un gigante de 52Kgr nos dijo, creí que me iba a comer de un bocado.
-Pepa, no exageres; Jazz es bueno, terció Lola que la había acompañado.
Mientras ellas estaban de visita -socializando con Jazz- yo, para pasar el tiempo, me entretuve con una pequeña piedra que encontré...
Golfo pensaba que no sería capaz... pero se equivocó ya que, ante la atónita mirada de Mimo que actuaba de testigo...
Abrí la boca y la sostuve mientras papi hacía una foto para certificar que era cierto... mi boquita es bastante grande para jugar con piedrecitas. Así que cuando volvió Pepa pedí mi justo premio por la proeza realizada...
y de paso camelarme un poquito a mi futuro "suegro", arf, arf, arf.
Después del premio nos volvimos a casa, hacía mucho frío y nos encontramos con los Goldens. Primero Lana, y luego Duna
y eso fue todo porque ya estaba en casita...
Patitas amig@s y que vuestro próximo y cercano finde tengáis siempre "La Cola Levantá"
Yogui
Ps: "el álbum"


