Hola otra vez amigos y colegas... vamos a comenzar el largo relato del Domingo... ¡Qué día!. Si el otoño va a continuar así sería estupendo. Lorenzo estaba presente pero sin agobiar demasiado lo que hizo que esta jornada perruna fuera maravillosa...
Al levantarme, con tanto sol, me entraron las prisas y tuve que despertar a papi, que de buena gana se hubiera quedado al menos una horita mas en el catre... pero yo soy de los que piensan que el día hay que aprovecharlo y ¡vaya si lo hicimos!.Nada más salir, creo que los primeros, me decidí a enviar un pis-mail -en castellano suena peor que en inglés- a mi amiga Lorenza, a ver si le llegan mis noticias. Pero los demás estaros tranquilos que os dejé, para todos, de estos pis-mails a lo largo del día, ya os llegarán, arf, arf, arf...
Un poco mas adelante, en el paseo de arriba, me encontré con un antiguo colega. Se llama... Toby. Hacía mucho que no nos veíamos. Al principio jugamos un poquito, pero después no se qué pasó, que nos peleamos por un hierbajo de nada... ¿Será el otoño?
Nos separamos después del incidente y continué mi paseo solo. Al llegar al final me encontré con una agradable sorpresa... Allí estaba ella, Tola, que me recibió alegremente y comenzamos a disfrutar con unos juegos. Luego bailamos un poquito al sol del amanecer, fue fantástico.Mas adelante os pongo un pequeño vídeo.
La acompañé en parte de su paseo, no me apetecía dejarla sola... Pero todo se termina y cuando me dejó apareció Otto acompañando a... Boy. Es un poquito gruñón, porque es bastante viejito. De echo, es el perrito más viejo que conozco y que papi recuerda haber visto... ¿A qué no aparenta que tiene 15 años y pico? -Lo siento René pero te gana por uno-.
Se marchó cuando vio que llegaban los mas jóvenes; Lucky, que nos dio unas breves lecciones de educación canina... y
Wilco, que se quedó pasmado de las cosas que sabía hacer Lucky... He de confesar que yo también quedé estupefacto de lo que se puede aprender en la escuela... He de convencer a papi que me lleve algún día... y espero que me compre una mochilita guapa, para presumir de ella ante mis amiguetes, arf, arf.
Antes de volver a casa, el dueño de Otto y papi se fueron a tomar un "cafelito" y nos dejaron aparcados en el parking perruno. menos mal que la chica del café es muy buena y nos llevó algo para desayunar. Allí, poniendo la oreja, me enteré que hoy era un día especial, que había otra romería... Y esta vez no pensaba perdérmela.
Así que, antes de que se marcharan sin mi, me encontraba sentado delante de la puerta con esa cara que solo nosotros sabemos poner cuando intuimos que nos quieren dejar solos... fue irresistible para mis bipes, me pusieron la correa y salimos todos juntos en dirección a... La iglesia del Cristo de las Cadenas... Comenzamos a subir lentamente. Había varias razones para ello. La subida es pronunciada, lucía un sol espléndido y había mucha gente que bajaba de la iglesia... eso me mosqueó un poquito. Al llegar a la entrada aun quedaban unos cuantos bipes y dos perritos que, como yo, no se querían perder la romería.
Había un grupo de danza que animaba un poquito a los presentes y también, bajo una carpa, se oía a una orquesta mas seria tocar pasodobles...
De repente, Carlos y mami desaparecieron, y entonces papi aprovechó para dejarme a la sombra de una campana... La verdad, no las tenía todas conmigo, parecía muy pesada y podía caerse encima de mi, ¡mamma mía qué angustia!. Pero además, es que me dejó solo durante unos instantes que a mi me parecieron eternos... ¿Y si en esos momentos alguien me hubiera secuestrado? Papi, a veces, es demasiado arriesgado dejando solo a un perrito tan guapetón como como yo, ainsss.
Cuando todos nos volvimos a reunir comenzamos a pasear... yo pensaba que iríamos en busca de un pequeño prado verde donde retozar y comer algo... Algo debía de ir mal, porque al cabo de un pequeño paseo dimos la vuelta y nos dirigimos otra vez a nuestra casa. Yo estaba decepcionado -papi y mami también para que negarlo- porque eso era cualquier cosa menos una romería. Mami se acordaba que cuando era pequeña se quedaban a comer y jugar en los prados de alrededor de la Iglesia, pero ahora ya no queda ninguno, todo está o construido o lleno de zarzales...
Aunque no volvimos inmediatamente a casa, tuve que esperar al paseo vespertino para poder encontrar un colega con el que jugar un poco y quitarme esa decepción por la falsa romería.
En el parque ya estaba... Pepa, que ignorando a Peque y a Toy, se puso inmediatamente a jugar conmigo... -ya que no estaba Tola, Pepa es una buena compañía femenina-. Espero que la primera no se entere de este desliz.
Hasta que no llegaron... Paul y Mimo, los hermanos no reaccionaron, no se si era por el calor o por que les impone mi presencia, arf, arf, arf... El caso es que entonces
Hugo, que también acababa de llegar tuvo una gran idea, formar un poker de Yorkshires... Como son un poquito desobedientes, y yo también quería salir en la foto, nuestros bipes tardaron algo de tiempo en colocarles adecuadamente...
¿Lo consiguieron?... Lola no se quiso perder la actuación de los Yorkshires y se quedó un poquito con nosotros.
Y después de la foto nos retiramos a nuestras casas, a disfrutar de nuestras familias bípedas... Y ahora las fotos y su correspondiente enlace:
Y ahora unos vídeos de, como os había prometido, la romería de Monte Alto -una auténtica romería de ciudad, si es que las hay-
Y de este domingo de falsa romería...
Y eso fue todo.
Ciao Yogui